Carlos Vico. Aventurero.

Había caído al agua helada, la sensación térmica era de -25ºC y llevaba 14 horas atrapado en Groenlandia. Así fue la última experiencia extrema de Carlos Vico. Tras tres días caminando solo en la nieve, una placa de hielo se hundió bajo sus pies y cayó al río. No llevaba comida, ni equipo, ni tienda. La ayuda llegó a tiempo, pero si Carlos Vico no hubiese sido experto en supervivencia, no había conseguido salvarse. Hoy, nos habla de las técnicas que utilizó para evitar la muerte, técnicas de fortuna y de autocontrol mental. Fórmulas que enseña a sus alumnos en la escuela de supervivencia Survival Extreme.

CARLOS VICO, AVENTURERO.

¿Qué querías conseguir en Groenlandia?

En cada viaje, busco superarme a mí mismo. Son retos de adaptación al entorno donde pongo a prueba mucho más que mi físico. La flexibilidad mental, la capacidad de observación, el análisis del entorno, la toma de decisiones son la parte más importante de mis aventuras. Mantener la serenidad y el pensamiento nítido sin dejar espacio a los miedos es lo más complicado. Cuando tienes muchos elementos a tu alcance como en el bosque o la selva puedes hacer muchas cosas, pero cuando te enfrentas a un desierto de nieve sin vida debes auto gestionarte en todos los sentidos. Quería realizar una ruta de varios días sobreviviendo solo con lo que llevaba encima: mochila, pala, cuchillo y poco más. Debería comer y beber dependiendo del entorno y de mí mismo. Y además, tendría que enfrentarme a dos grandes peligros externos: el oso polar, que pesan entre 350 y 650 kg y pueden llegar a los 2,6 mts; y el frío, con temperaturas por debajo de los -25ºC.

¿Cómo conseguiste salir del río?

Cuando caí al agua pensé que era el fin de mi aventura, pero me negaba a pensar que sería el fin de mi vida. No podía dejar que la corriente me llevase. Conseguí poner los pies en una roca, hice fuerza contra el hielo y rompí las partes más finas hasta dar con una placa dura en la que apoyarme para salir. Fue una sensación muy dura pero mi cabeza se centró en salir inmediatamente del río.

Una vez fuera del agua, ¿qué técnicas de supervivencia utilizaste?

Me revolqué por la nieve para eliminar el agua, así la nieve absorbió la máxima cantidad, corrí para calentar el cuerpo y busqué un lugar donde hacer un refugio. Hice un agujero en la nieve para refugiarme. Quemé tiras de tela para pasarlas por el cuerpo y calentar la sangre más allá de la piel mientras intentaba que mi cuerpo respondiese a todos los estímulos. Mantenerme despierto y con actividad era crucial, pero tenía el tiempo limitado, así que dependía de la base y del grupo de rescate.

"La prioridad es evitar que el miedo te bloquee"

Esta es la parte más física pero, ¿cómo gestionas la mente?

La prioridad es evitar que el miedo te bloquee, mantener la serenidad y pedir ayuda al campamento base, mientras estudias como sobrevivir las siguientes horas hasta que vengan a rescatarte. Desgraciadamente, el teléfono satelital que siempre llevo por seguridad cayó al agua, así que estaba inservible. Sólo un pequeño dispositivo de envío de mensajes era mi conexión con la vida.

¿Qué te lleva a enfrentarte solo y sin material a terrenos tan hostiles?

Es un reto de superación personal. Todos tenemos idea y conocimiento de cómo gestionarnos en situaciones complejas, pero este tipo de actividad te permite ir más allá de las teorías de supervivencia ya que te exigen flexibilizar las ideas y criterios, y adaptarte a cada entorno en cada momento. Además, cuando estás solo luchas contra tus propios demonios, es una gestión mental espectacular. En Groenlandia hay siete horas de luz al día y yo iba sin linterna. Sabiendo que hay osos polares, la cabeza empieza a oír ruidos que no existen.

Entonces, ¿caminabas muchas horas de noche?

Andaba unas siete horas de día y siete de noche. Luego, intentaba descansar, algo complicado porque cada 20 minutos salía a correr para que el cuerpo no se enfriase. No comía para no consumir energía con la digestión. Cinco horas después del accidente entré en somnolencia porque ya no me quedaban reservas.

Pero, si esto pasó a las cinco horas, ¡¿cómo aguantaste las otras nueve?!

Me pellizqué, corrí… Si te duermes, el cerebro envía alucinaciones para que la adrenalina suba de golpe. En mitad de la oscuridad veía osos y oía llorar a mi hija.

"Les enseño a identificar a qué tienen pánico y a desbloquear el cerebro"

¿Cómo superas el pánico en situaciones así?

Yo utilizo el mecanismo PAREPIA: Para, Respira, Piensa y Actúa. Te detienes, no sigues  la inercia de la situación, te concentras en la respiración y te alejas del foco de pánico. Luego, piensas en alternativas y actúas.

¿Eso es lo que aprenden tus alumnos?

Sí. Les enseñamos a leer el entorno. Una reacción muy común entre bomberos, militares y policías es el “efecto túnel”, solo ven el foco del peligro. La supervivencia es un puzle, si consigues resolverlo vives, sino, mueres. Así de sencillo. Muchos militares o bomberos saben hacer fuego con elementos convencionales de la naturaleza, y son conocedores de las técnicas, pero… ¿Qué pasa cuando deben hacerlo con un brazo roto o bajo una fuerte lluvia?

Entre los alumnos también hay empresarios, ¿qué pueden aprender contigo?

Autocontrol, autogestión y lectura del entorno en las condiciones más difíciles. Les enseño a identificar a qué tienen pánico y a desbloquear el cerebro. Creemos que somos muy avanzados pero a nivel interno aún somos primitivos, pero en cambio, tenemos capacidad para razonar.

¿Algún alumno te ha vuelto a contactar para decirte que ha conseguido superar sus problemas?

¡El 80%! Estoy potenciando a un chico con TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) al que dije que si aprobaba todo le regalaba mi equipo de supervivencia. Ahora solo saca notables.

¿Cuál es tu próxima aventura?

En diciembre vamos al norte de Siberia y simularemos la fuga de un Gulag, un campo  de concentración ruso. Saldré corriendo con un día de ventaja respecto a mis perseguidores, un equipo de rastreadores que intentarán alcanzarme.

Sin material, supongo…

Solo una cantimplora y un cuchillo. Tendré cuatro días para llegar al punto de destino, un pueblo.

Pues mucha suerte y ya nos contarás…

Sin duda. Será una bonita experiencia. Ya os explicaré como acaba.

En sus conferencias con SPKRS.net, Carlos Vico habla de superación, motivación y técnicas de supervivencia.