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La desmotivación tras las vacaciones afecta a la dinámica de la empresa

Llega septiembre y volver al trabajo se hace complicado. Apatía, tristeza o irritabilidad son solo tres de los síntomas más conocidos del famoso síndrome posvacacional. Una actitud negativa frente al trabajo, tanto por parte de los empleados como por parte de la dirección, se puede traducir en una bajada de productividad y competitividad. Por eso, año tras año, las empresas intentan encontrar la solución a la desmotivación que afecta a muchos trabajadores tras unos días de descanso. Algunos han encontrado el tratamiento en el concepto de "engagement". 

"Hay una parte del síndrome que se debe al cambio de hábitos, pero la otra depende de la actitud de la persona y de las circunstancias en las que vuelve a su ocupación", dice Carlos Alonso, experto conferenciante de SPKRS. Es decir, la carga del negativismo frente a las obligaciones podría deberse a una responsabilidad compartida. Por un lado, el desánimo del empleado a la hora de retomar la rutina y, por otro, un ambiente laboral que no favorece el retorno positivo.

La conferenciante de SPKRS Elsa Punset, experta en inteligencia emocional, insiste en que los humanos tenemos una capacidad extraordinaria para afrontar situaciones complicadas, pero que necesitamos comprender, percibir y aprender a gestionar nuestro entorno. Por eso, el coach Javier Carril recomienda tomar con calma el regreso a la rutina, practicar mindfulness cuatro veces al mes, y tratar de superar el síndrome marcando objetivos a corto plazo.

Los empleados con engagement tienen un sentido de conexión energética y afectiva con sus funciones

Por otro lado, la estudiosa del comportamiento Leila Navarro considera que mantener un equipo de colaboradores felices y comprometidos es la inversión más inteligente económica y estratégicamente.

En la misma línea, la Universidad de Utrecht realizó el estudio UWES (Utrecht Work Engagement Scale), una escala que valora la implicación de los trabajadores en la empresa. La investigación saca a relucir el término "engagement", que define como el polo opuesto del "burnout" (estar quemado en el trabajo).

Según el informe, en este caso, los empleados tienen un sentido de conexión energética y afectiva con las funciones asignadas y, además, se perciben a sí mismo con las capacidades suficientes para afrontar cualquier demanda. Algo imposible si tienes depresión posvacacional debido a la desilusión.

En un artículo para la publicación Alto Nivel, Alejandra Apiquián, Coordinadora Académica de Psicología Organizacional de la Universidad de Anáhuac de México Norte, da las claves para incrementar el engagement o motivación.

La estrategia empieza en la selección del personal, donde el encargado deberá contratar solo a quienes compartan la misma idea de empresa que la dirección. Además, es esencial que los jefes valoren y reconozcan los esfuerzos y logros de los trabajadores y que faciliten la comunicación fluida entre todas las partes. Según Apiquián, si se proporciona un espacio y una dinámica agradable en la que trabajar, los empleados vendrán motivados a cumplir su función.

Los expertos en ENGAGEMENT de SPKRS.net: Carlos AlonsoEmilio DuróJordi Robert-RibesJuan Carlos FontcubertaLeila NavarroLuis M. GilPau Garcia-MilàPilar LópezSilvia Adriasola y Xesco Espar.

Los expertos en GESTIÓN EMOCIONAL de SPKRS.net: Elsa Punset, Javier Carril, Jenny Moix y María Graciani.